El domingo 29 de mayo se vivió una fiesta en la comunidad de Valencia, ya que una pareja recibió la bendición de las bodas de oro.
El coro preparó el inicio del Servicio Divino con el cántico Al amparo de la roca. Y a continuación, el Anciano de Distrito se dirigió a la pareja y a la comunidad con una palabra de la primer carta a los Corintios: “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” (1 Corintios 13:4-8)
Dirigiéndose a la pareja, el ministerio se refirió a cuántas tormentas habrían pasado en 50 años de matrimonio, en las que cada uno fue una roca para el otro.
Después de recibir la bendición, sus hijos y nietos obsequiaron a la pareja con un ramo de flores dando el broche para la celebración de la pareja.