Vista del Apóstol Camenzind al Distrito Sur

11.02.2023

El fin de semana del 11 y 12 de febrero, el Apóstol visitó las comunidades de Sevilla, Granada y Almería, acompañado por el Obispo Alganza. Tres niños pudieron recibir el Espíritu Santo.

Sevilla

El Apóstol Rolf Camenzind comenzó su viaje por el Sur de España en la comunidad de Sevilla. Para este Servicio Divino tomó como base parte de Mateo 28:20 «…y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». El Apóstol expuso que la comunión es muy bonita y fuerte, pero que a veces no se le da el valor que verdaderamente tiene. Si nos preguntamos, dijo a los presentes, ¿cómo es posible que nos reunamos aquí sin demasiados problemas? La respuesta es ¡por la fe! Jesucristo en su tiempo transmitía su palabra, y en la actualidad su Evangelio tiene el mismo valor. «Hoy Dios quiere estar con nosotros hasta el final. Debemos tener confianza en su enseñanza». Así, el creyente experimenta la presencia de Cristo a su lado.

El Dirigente de Distrito hizo también una aportación a la prédica. Explicó que no se puede experimentar a Cristo sólo con la parte humana, hay que poner el alma. Por esto, es necesario el don del Espíritu Santo, el ingrediente principal para una construcción de fe. A través del Espíritu Santo, Dios se hace presente y es entonces cuando podemos comprender la palabra de hoy. «El que no entiende esto no ha experimentado a Jesucristo», expresó aludiendo al mensaje del Apóstol. Dios ama a todos y Él quiere que todos perciban esto. Y con el Espíritu Santo Dios estará con el creyente hasta el final.

El Obispo Alganza también colocó una palabra. Refiriéndose a la pieza ejecutada por una pequeña orquesta dijo: «La letra del himno interpretado termina con las palabras: ‘No se ha dicho aún la mitad’. Esto sigue vigente hoy, no se ha dicho lo suficiente.»

Es común que alguien nos diga: «No te preocupes, cuenta conmigo para lo que necesites». Pero la realidad de esto es que esas personas no siempre están cuando se las necesita. Pero el Señor nos dice: «Yo estoy contigo todos los días hasta el fin del mundo.»

Los discípulos de Jesús pudieron experimentar que, a pesar de haberse marchado, Él continuaba con ellos. Pudieron vivir esto porque creían en Él. Ellos vivieron milagros porque tuvieron la fuerza para llevar el Evangelio a muchos lugares para el desarrollo de la Iglesia. El Obispo preguntó: ¿En medio de quién el Señor realizó estas maravillas? Lo hizo entre los que lo seguían. Esto experimentan quienes siguen a Jesús. Se debería vivir sintiendo que Dios está presente en la vida de cada uno. Escuchemos siempre a nuestros Apóstoles, recomendó a los presentes.

En el marco de este Servicio Divino, la comunidad de Sevilla vivió una gran alegría. Dos niños recibieron de manos del Apóstol el don del Espíritu Santo.

Granada

El domingo por la mañana, el Apóstol ofició el siguiente Servicio Divino en la Iglesia de Granada. En esta ocasión utilizó el texto de 1 Tesalonicenses 1: 2-3. «Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, acordándonos sin cesar delante de Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo».

«Nos acercamos al Señor de una manera especial para buscar su amor y entender su forma de actuar», comentó el Apóstol. Pablo habla aquí de la fe de los primeros cristianos de la ciudad de Tesalónica. «Hoy nos preguntamos: ¿Cuál es nuestra fe? Primero expuso que hay que creer en Jesucristo: esperando su venida, confiando en que Dios lo envió, que murió y resucitó. Esto forma parte de la enseñanza y de la Trinidad Divina. ¿Cómo se forma nuestra fe?, preguntó el Apóstol. Su respuesta: Participando de los Servicios Divinos, ya que la comunión es más importante de lo que creemos. ¿Qué forma parte de nuestra fe? Que Jesús va a volver.

Es bonito cuando uno se dice a sí mismo: «Creo en el Padre, en Jesucristo, en su obra, en su Evangelio, en que su Hijo ha muerto, resucitado y ha vuelto con su Padre. Creo en el Espíritu Santo y en los Apóstoles que tienen la tarea de preparar a la novia. Creo en el Bautismo con agua y en el Santo Sellamiento». Es necesario que cada uno se ocupe de su fe para poder ponerla por obra. Hay factores que permiten tener una fe viva, por ejemplo, el amor y la esperanza en el Señor.

Llamado a servir, el Dirigente del Distrito mencionó que a veces uno se convence de que la palabra es sencilla, que la comprende y que con eso es suficiente. Citó las palabras del Apóstol: «Es fácil agradecer todos los días a Dios». Sin embargo, no lo es tanto cuando alguien se siente necesitado. Con las palabras del texto bíblico, «…el trabajo de vuestro amor» quiere decir que agradece a los tesalonicenses no solo por el trabajo que se realizó en la comunidad sino por el que se realizó en el alma. El ministerio recordó un cántico llamado «Consuelo Divino». Es lo que debemos hacer, buscar el consuelo de Dios, aconsejó.

Un bebé, llevado ante el altar por sus padres, recibió el sacramento del Santo Sellamiento de manos del Apóstol. Esto fue una gran alegría para los miembros de la comunidad de Granada.

Almería 

Para concluir su visita, el Apóstol hizo su última parada en Almería. Continuó acompañado del Obispo Alganza y del Dirigente del Distrito. A ellos se sumó el ayudante del Dirigente de Distrito.

La palabra para la ocasión fue tomada del Evangelio de Marcos 6:41: «Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes…».

El Apóstol explicó este hecho tan conocido en todos los evangelios sobre la multiplicación de los panes y los peces. Con esto, Jesucristo demostró que es más poderoso que cualquier ser humano. Dio de comer a más de cinco mil personas, les dio justo lo que necesitaban para saciar su hambre. En la antigüedad, también Dios ofreció al pueblo de Israel lo que precisaban, a pesar de sus quejas porque creían que les faltaban otras cosas. Jesucristo no vino a salvar al mundo en el sentido de guerras, conflictos, etc., sino que vino a traer el mensaje de salvación a todas las almas, a todos los que están dispuestos a escuchar. Mediante ejemplos, el Apóstol enseñó la importancia de los Servicios Divinos. En cada encuentro Dios habla al creyente y le ofrece justo lo que necesita. Está en cada uno el confiar, como los discípulos lo hicieron al compartir los panes y peces como les dijo Jesús. En esta acción pudieron vivir cómo poco a poco se iba multiplicando el alimento, porque confiaron.

El Dirigente de Distrito transmitió que en las adversidades el único que puede dar la fuerza necesaria es Jesucristo. Él es justo lo que se necesita para seguir por el camino adecuado.

El joven Diácono de la comunidad también fue llamado a colaborar en la prédica. Se refirió a la explicación del Apóstol, expresando que al igual que los discípulos compartieron los alimentos, nosotros deberíamos compartir nuestra fe y abrirles así el camino hacia la salvación también a los demás.

«En el milagro de la multiplicación todos comieron sin desprecio, tal como ahora deberíamos hacer. Tomar de la palabra en cada uno de los encuentros con Él, sin desperdiciar ni un solo Servicio Divino», agregó el Obispo.                

Como broche final, el coro de niños entonó el himno Es la casa un paraíso, concluyendo así el Apóstol su visita a estas comunidades del Distrito Sur de España.