El domingo 16 de marzo, la comunidad de Fuengirola celebró con alegría una Bendición de compromiso, presidida por el Dirigente del Distrito Sur. La ceremonia se basó en la palabra: «He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren». (Santiago 5:11)
El Servicio Divino estuvo centrado en la importancia de la fe y la paciencia en tiempos difíciles. Se recordó que las enseñanzas bíblicas siguen vigentes y que la oración adopta diversas formas, desde una plegaria armoniosa hasta un simple suspiro, que Dios también escucha.
Fe y paciencia en tiempos de prueba
Durante la ceremonia, se reflexionó sobre la confianza en Dios en la vida en pareja. La Bendición de compromiso es un acto voluntario en el que los novios buscan su dirección, confiando en que su amor se fortalecerá con su guía.
«Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia». (Santiago 1:2-3). Se destacó la paciencia como un pilar fundamental de la fe. A través de la perseverancia en la oración y la confianza en Dios, es posible afrontar las dificultades con esperanza.
Durante la prédica se recordó la historia de Job, quien, pese a perderlo todo, mantuvo su fe en Dios. Aunque no recibió respuestas directas, experimentó su poder y misericordia. Así, los creyentes pueden encontrar consuelo en la certeza de que Dios los acompaña siempre.
«Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad como el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia…». (Santiago 5:7-8). Ser cristiano no significa estar exento de problemas, sino confiar en que Dios nos acompaña en cada etapa del camino. Amar también implica riesgos, pues quien ama puede ser herido, pero Dios nunca nos lastimará.
El sacrificio de Cristo y la vida en comunidad
Se recordó además el sacrificio de Jesucristo y el valor del perdón de los pecados.
La fe nos enseña que, al igual que en las relaciones humanas, en nuestra relación con Dios también aprendemos a sobrellevar dificultades. Dios no siempre se manifiesta de forma visible, pero quienes han experimentado su amor saben que Él está presente en cada paso. Criar a los hijos junto al Señor y en comunidad nos permite descubrir la belleza de la vida, incluso en medio de los desafíos.
Un compromiso ante Dios
Para la Bendición de compromiso, se tomó la siguiente palabra:«Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre». (Deuteronomio 7:12-13)
En el altar, la pareja recibió su Bendición de compromiso como signo de la presencia del Señor en su vida en común. Se les animó a orar por su hogar y su familia, confiando en que Dios escucha y responde.
En la oración de bendición, se encomendó a la pareja a la guía de Jesucristo, pidiendo que sea su apoyo en todas las circunstancias. También se invocó la intervención del Espíritu Santo para fortalecer su camino y acompañarlos en los desafíos y alegrías del matrimonio.
Finalmente, se destacó que la verdadera bendición radica en confiar en que Dios está presente en cada situación, sosteniendo el amor y la alianza matrimonial.