Durante el fin de semana del 15 y 16 de octubre se reunieron en un hotel de Madrid algunos ministerios de España, que recibieron su encargo durante los últimos años. En total fueron 12 ministerios, en su mayoría diáconos y jóvenes, aunque también participaron algunos pastores con mayor experiencia.
El objetivo del seminario, por un lado, era actualizar el conocimiento relacionado con el contenido y con las formas de proceder en las visitas de atención espiritual. En la Iglesia Nueva Apostólica, cada miembro tiene derecho a recibir una asistencia espiritual que suele ser una conversación relacionada con el desarrollo de la fe, aunque también se pueden tocar otros aspectos en función de las circunstancias de cada fiel. Esto requiere tener cierto conocimiento y aptitud para actuar de la forma más apropiada.
Otro aspecto tratado fue el relacionado con la prédica sustanciosa. Se sobreentiende que es el Espíritu Santo el que orienta los pensamientos y las palabras en la prédica de los Servicios Divinos de la Iglesia Nueva Apostólica pero, adicionalmente, se requiere una preparación, tanto en la imagen personal, como en las formas, el contenido y estructura de la prédica. Así, los fieles pueden percibir el mensaje del Evangelio de Cristo de una forma clara y veraz.
La duración de la formación ocupó todo el sábado, aunque también hubo tiempo para conversar durante el almuerzo y crear una maravillosa relación de amistad entre todos. Como punto final del seminario, se realizó un ejercicio con el objetivo de preparar la prédica del Servicio Divino del domingo; todos participaron y aplicaron en la práctica el conocimiento aprendido.
El domingo por la mañana, los asistentes al seminario fueron invitados a participar del Servicio Divino en la comunidad de Madrid, donde el Obispo P. Olmedo expresó a la comunidad pensamientos surgidos del obrar del Espíritu Santo, pero también aplicó las recomendaciones tratadas en el seminario. Al final del acto, todos los participantes analizaron la palabra escuchada y obtuvieron conclusiones prácticas para sus respectivas comunidades.
Con gran alegría se despidieron llevando el serio propósito de aplicar lo aprendido con el “sentido común”, que tanto se mencionó durante la formación.