Tres comunidades, una misma fe

15.12.2024

Del 13 al 15 de diciembre, el Apóstol Camenzind visitó algunas de las comunidades sur de España, renovando la fe y fortaleciendo la comunión. En Sevilla celebró además el 50 aniversario de la comunidad.

Almería, Granada y Sevilla recibieron el fin de semana del tercer Adviento la visita del Apóstol Rolf Camenzind.

El ministerio inició su recorrido por las comunidades del Distrito Sur con un Servicio Divino el viernes 13 de diciembre en Almería. Desde el comienzo, el Apóstol expresó su gratitud por el reencuentro con la comunidad y pidió disculpas por la particularidad de celebrar un servicio en viernes.

El texto base para este Servicio Divino fue Apocalipsis 19:7. «Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado».

El Apóstol centró su mensaje en la importancia de la espera activa para elin regreso de Jesucristo, destacando que la preparación para las bodas del Cordero no debe limitarse al período de Adviento, sino que debe ser una constante en la vida del creyente. «Si quiero formar parte de la esposa de Cristo, debo prepararme, ocuparme de mi fe y del Evangelio de Jesucristo», subrayó el Apóstol.

Otro aspecto relevante de la prédica fue la alegría espiritual. La fe no debe ser motivo de tristeza, sino de gozo continuo, ya que la certeza de que “Dios me ama” brinda fuerza para superar los desafíos cotidianos. El Apóstol también destacó la paz que proviene del Espíritu Santo y cómo, a través de los Servicios Divinos, se recibe esta paz y el perdón de los pecados.

El Obispo Víctor Alganza, en su intervención, compartió una reflexión personal sobre la necesidad de acallar el “ruido” interior que impide escuchar lo verdaderamente importante, mientras que el Pastor subrayó la alegría de encontrarse en la casa de Dios y la importancia de usar las herramientas espirituales disponibles. La Diaconisa recordó que el mayor regalo es el perdón de los pecados.

El Servicio Divino concluyó con la participación de un coro y una orquesta de niños, lo que llenó de emoción y alegría a toda la comunidad.

Dar espacio a Dios

El sábado 14 de diciembre llegó el turno de Granada. La comunidad vivió un Servicio Divino especial con la presencia del Apóstol, el Obispo, el Evangelista de Distrito y el Evangelista ayudante. La prédica se basó en el texto de Juan 3:30: «Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe».

El Apóstol recordó que esta frase de Juan el Bautista refleja su misión de preparar el camino para Jesucristo, reconociendo la grandeza de la obra que Jesús venía a realizar. Esta misma enseñanza se aplicó a la vida de los fieles: «Para que Cristo crezca en nosotros, es necesario menguar, reducir nuestro ego y dar espacio a Dios en nuestro corazón». El Apóstol llamó a la reflexión sobre la necesidad de la oración y la entrega total a Dios, dejando de lado el orgullo y permitiendo que el Espíritu Santo guíe la vida de cada creyente.

Un momento destacado fue el Santo Sellamiento de una pequeña de la comunidad, quien recibió el don del Espíritu Santo. El Apóstol hizo una analogía con el cuidado que necesita un bebé: así como una madre se encarga de alimentar, proteger y educar a su hijo, también espiritualmente se necesita ese acompañamiento para fortalecer la fe. La comunidad entera dio la bienvenida a la nueva alma con gran alegría.

Otro momento especial fue la ordenación de un Diácono. El Apóstol le recordó que su misión sería servir a las almas y a su propia alma, guiado siempre por la humildad y el amor.

El Servicio Divino finalizó con una comida fraterna donde los hermanos compartieron platos típicos preparados con amor. Fue una ocasión de unión y alegría, reflejo de la fraternidad que se vivió en la jornada. 

50 aniversario de Sevilla

La última visita fue el domingo 15 de diciembre, en la comunidad de Sevilla, que celebró su cincuenta aniversario. Para esta ocasión tan especial, el Apóstol Camenzind tomó el texto de Santiago 5:8.«Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca».

El Apóstol destacó la importancia de la paciencia, tanto con uno mismo, con los demás y en la espera de la venida de Jesucristo. Resaltó que la paciencia no implica pasividad, sino una espera activa, donde cada uno debe cumplir con su tarea.

Con palabras de esperanza, recordó que, aunque no se sabe el momento exacto de la venida del Señor, se puede tener la certeza de que será en el tiempo correcto.

En la prédica participaron el antiguo dirigente de la comunidad, el Pastor, la Pastora, el Evangelista ayudante de Distrito y el Obispo, cada uno de los cuales profundizó sobre la virtud de la paciencia desde diferentes perspectivas.

La jornada concluyó con un almuerzo comunitario, donde los fieles celebraron juntos medio siglo de historia de la comunidad de Sevilla. Fue un día de gran emoción y fraternidad, en el que los presentes se sintieron fortalecidos y animados en su fe.