Servir con amor

11.05.2025

Durante el segundo fin de semana de mayo, el Obispo Víctor Alganza visitó diversas comunidades del distrito de Cataluña, compartiendo Servicios Divinos en Girona, Centelles e Igualada.

La visita del Obispo al Distrito de Cataluña comenzó el sábado 10 de mayo, cuando celebró el primer Servicio Divino en la comunidad de Girona, en el marco de una de las festividades más tradicionales de la ciudad: el “Temps de Flors” (tiempo de flores). Durante esta celebración,el casco antiguo y sus monumentos se engalanan con una vistosa exposición floral. La comunidad de Girona, ubicada junto al casco histórico, decidió participar activamente de esta festividad decorando la entrada de la iglesia con un bello adorno floral, acompañado del lema del año del Apóstol Mayor: “Es tiempo de hacer el bien”.

El Obispo comenzó su servir haciendo alusión a las labores florales, no solo como ornamento, sino como símbolo de una comunidad viva que desea representar, en obras, el hacer el bien.

El texto bíblico que dio marco al Servicio Divino fue:

«Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.» (1 Juan 2:29)

El Obispo profundizó en la justicia divina, recordando que Dios es justo, aun cuando en ocasiones no comprendamos sus caminos. Como hijos de Dios, somos llamados también a actuar con justicia hacia los demás, pues ello es una señal inequívoca de que somos verdaderamente hijos suyos.

Centelles

El domingo 11 por la mañana, la comunidad de Centelles vivió un encuentro especial con la visita del Obispo. Coristas provenientes de Barcelona acompañaron la jornada, brindando un marco musical que embelleció el Servicio Divino. El Obispo expresó su profunda emoción al regresar a esta comunidad, ya que fue allí donde celebró su primer Servicio Divino como Obispo.

El texto bíblico fue:

«Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; verán a Dios en Sion.» (Salmos 84:5–7)

Este Salmo, que alude a la peregrinación hacia la ciudad santa, fue el punto de partida para hablar de nuestra propia vida de fe como un peregrinaje hacia la patria celestial. A veces atravesamos "valles de lágrimas", pero confiando en la fuerza que nos da Dios, también recibimos “lluvias” de bendición que nos sostienen hasta alcanzar el día del Señor.

Igualada

Finalmente, en la tarde del domingo, el Obispo compartió el Servicio Divino con la comunidad de Igualada. El ambiente se llenó de frescura y alegría al recibir al ministerio.

El texto bíblico utilizado fue:

«Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.» (Hebreos 13:7)

Con profundo cariño, el Obispo expresó su sentir a la comunidad. Explicó la diferencia entre hablar y actuar: cuando se dice algo sin convicción, es mejor guardar silencio. Llamó a vivir la fe de forma auténtica, desde el corazón.

Puso como ejemplo supremo al Buen Pastor, Jesucristo, y explicó cómo hoy en día el envío ministerial, especialmente el del Apóstol, se fundamenta en la acción del Espíritu Santo. Recordó las palabras de Juan 16:7, remarcando con énfasis: ¡Jesús volverá para recogerte a ti y a mí, y llevarnos a la morada eterna!

El ministerio compartió el altar con un querido diácono local, quien por primera vez pudo expresar con gran profundidad su riqueza espiritual al servir. Para concluir, el Obispo compartió una emotiva anécdota de una visita en Cuba, donde una fiel expresó, desde lo más profundo de su corazón, su agradecimiento por el amor manifestado a través del servir. Este testimonio fue resaltado como ejemplo para todos: seamos ministerios o no, todos estamos llamados a servir con amor.