El fin de semana del 20 y 21 de septiembre, las comunidades de Granada y Almería recibieron la visita del Apóstol Rolf Camenzind, acompañado por el Obispo Víctor Alganza y otros ministerios del Distrito Sur. Fueron dos días de profunda comunión y bendición para los fieles. Coincidiendo con esa fechas se celebró también el Servicio Divino de Agradecimiento, ocasión en la que los altares de ambas comunidades fueron especialmente decorados evocando los frutos y las cosechas, como símbolo de gratitud a Dios por sus múltiples dones.
En Granada, el Servicio Divino se celebró el sábado 20 de septiembre. El texto bíblico se tomó de Isaías 28:16: «Por tanto, dice Jehová así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere no se apresure».
El Apóstol subrayó que la confianza en Dios transmite seguridad y paz, aún en medio de las dificultades. Los ministerios participantes recordaron la importancia del arrepentimiento, de la fidelidad y de la certeza de que el amor Divino no cambia. Durante el Servicio Divino se celebró también el Santo Sellamiento de un pequeño de la comunidad, encomendando a los padres la tarea de acompañarlo con amor en su desarrollo espiritual.
El domingo 21, en Almería, el Apóstol realizó el Servicio Divino de Agradecimiento, tomando como base una palabra de 1º Corintios: «De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él; y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan» (1º Corintios 12:26). Destacó que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, donde cada miembro tiene su función y todos son igualmente valiosos.
El ministerio explicó que, así como en el cuerpo humano cada órgano y miembro se complementan, también en la comunidad nadie es más importante que otro: todos son necesarios para que la obra de Dios avance. Así, invitó a los presentes a descubrir y poner en práctica los dones espirituales que cada uno ha recibido, siempre al servicio de los demás y bajo la guía de Cristo, que es la cabeza de la Iglesia.
Además, el Apóstol animó a vivir la fe con gratitud, confianza y plena colaboración, resaltando que la unidad fortalece y permite superar las dificultades.
En el Servicio Divino de este día se vivieron momentos muy especiales: el Santo Sellamiento de dos bebés, la confirmación de un nuevo ministerio de Diácono, y la participaciónn de los coros -incluido coro de niños- que realizaron un aporte musical.
Tanto en Granada como en Almería, los fieles pudieron disfrutar de un tentempié fraternal, un tiempo de cercanía y alegría que permitió compartir impresiones y vivencias alrededor de la visita. Esta dejó un mensaje claro: Cristo es el fundamento de la fe y en Él todos los miembros de la comunidad encuentran su lugar y fortaleza.