Desde diferentes rincones de España, pero con una misma fe y una misma meta, 161 jóvenes y colaboradores se reunieron el fin de semana del 11 al 13 de octubre a las afueras de Madrid para vivir la ansiada Jornada Nacional de Juventud. Les esperaban tres días de alegría y comunión, bajo el lema «Orar funciona».
Todo empezó en la tarde del viernes 11. Desde temprano, los jóvenes de las distintas comunidades fueron llegando al albergue, ubicado en Guadarrama y, una vez dadas las habitaciones, se reunieron para hacer algunas actividades y conocerse mejor.
Después de la cena, el Apóstol Rolf Camenzind y el Obispo Víctor Alganza dieron comienzo oficial a la jornada con una oración y unas palabras para los participantes.
«Yo quiero pasármelo bien, ¿y vosotros?», preguntó el Obispo, animando a continuación a los jóvenes no solo a divertirse sino a poner la fe en el centro del fin de semana. «Si tienen esa sensibilidad, estoy seguro que el amado Dios tiene algo preparado para cada uno», agregó.
Como ya es tradición, lo que siguió a continuación fue la fiesta de bienvenida, este año, preparada especialmente con una temática Hawaiana. No faltaron los collares de flores, las típicas faldas o camisas coloridas, las guirnaldas y hasta un divertido photocall. También hubo tiempo para representar unos bailes tipo haka, que los jóvenes habían preparado esa misma tarde; para disfrutar de unos ricos “mojitos”, aunque claro, sin alcohol ;) y bailar hasta no poder más.
El sábado, a pesar de la lluvia, el día empezó con mucha actividad, y también muchas risas. Los participantes se dividieron en grupos y pudieron disfrutar de divertidos juegos a cargo de una empresa externa.
Por la tarde, los esperaba uno de los puntos más especiales: las presentaciones de los diferentes distritos referentes al lema del año: «Orar funciona». Lo valioso de escuchar a Dios en el silencio, de buscar su cercanía; la certeza de que tenemos con él una "línea directa” en todo momento, y de que está a nuestro lado en las alegrías y en las dificultades, seamos grandes o pequeños, fueron algunos de los mensajes de las representaciones teatrales, vídeos y canciones que interpretaron los distintos grupos.
«Podemos estar orgullosos de la juventud de España», dijo el Apóstol al finalizar las actuaciones.
En la noche aún hubo tiempo para seguir disfrutando la velada con karaoke, música y perritos calientes.
¡No temas! Yo no te abandono
El punto central del fin de semana llegó el domingo, con la celebración del Servicio Divino. El mensaje: ¡No temas! resonó una y otra vez desde el altar, junto con la certeza de que Dios nos ha elegido tal como somos y tiene para cada uno la promesa de la vida eterna.
El Apóstol sirvió con el texto de 1 crónicas 28:20: «Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová». En este texto se habla del encargo que recibió Salomón de construir el templo. «Salomón no era perfecto, y David tampoco», dijo el Apóstol, pero Dios nos ha elegido como somos, sabe nuestras limitaciones y nos dice: "¡No temas!”».
«Me gustaría que realmente todos pudiéramos tener esta certeza, que nunca estamos solos. Eso no significa que todo funciona como a nosotros nos gustaría. Pero Dios ha previsto para ti la salvación, la vida eterna», expresó el ministerio desde el altar.
¿Sabes quién eres?
Durante la prédica, el Apóstol hizo a los jóvenes una pregunta especial y también muy personal: «¿Sabes quién eres?». Muchas veces las inseguridades nos limitan, no solo en lo personal sino también acerca de la existencia de Dios, explicó el Apóstol. En ese sentido, destacó que Dios quiere que estemos bien en el sentido espiritual y también mentalmente, entonces es importante saber quiénes somos.
Para responder a esa pregunta podemos recurrir a la familia o a los amigos, pero quien tiene la verdadera respuesta es Dios. Si se lo preguntamos, afirmó el ministerio, él contestaría: «Tú eres mi hijo, tienes una elección especial y también una misión»:
- prepararte para la venida de Cristo
- ayudar a otros a alcanzar la meta
- cuidar de la creación
- compartir lo que Dios te da
«Los seres humanos tenemos la capacidad de buscar excusas, pero Dios nos dice: ¡No temas, hazlo!», concluyó el Apóstol.
Varios ministerios pudieron colaborar en el servir: un joven Diácono, una Pastora y también el Obispo de Cuba. El primero recordó que Dios nos ama, y que tenemos un “chat” directo para hablar con él. La segunda, que Dios nos protege, nos da gracia y alegría. El Obispo, en tanto, puso el foco en que trabajamos para Dios y para ayudar al prójimo, por lo que queremos aceptar nuestra situación y hacer todo lo posible por cumplir nuestra misión.
Durante el Servicio Divino, el coro y la orquesta, ambos conformados por jóvenes, pudieron deleitar a los presentes y alabar a Dios a través de la música.
Sobraban las ganas de detener el tiempo y quedar en la comunión de fe experimentada en los tres días de jornada. Pero, terminada la hora, solo quedaba una última comida juntos, y llegó el momento de despedirse. No sin la promesa de volverse a ver en el próximo encuentro…