Un nuevo comienzo en la fe

18.01.2026

La comunidad de Fuengirola celebró un Servicio Divino especial con bautismo y la presentación del nuevo responsable de Juventud para el Distrito Sur

El domingo 18 de enero de 2026, la comunidad de Fuengirola vivió un Servicio Divino junto al Evangelista de Distrito, con un acto especial de Santo Bautismo y la presentación de un nuevo encargado de Juventud para el Distrito.

La prédica estuvo centrada en el texto bíblico de Juan 1:29-31, «El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua».

Desde el inicio, el Evangelista destacó con alegría la coincidencia entre el tema del Servicio Divino y el Santo Bautismo con Agua que iba a celebrarse, subrayando que, en la fe cristiana, nada ocurre por casualidad. El ministerio invitó a reflexionar sobre los impulsos interiores que nacen cuando una persona se encuentra con Dios y se abre a su acción.

Tomando como referencia la figura de Juan el Bautista, se recordó su bautismo de arrepentimiento y su testimonio sobre Jesucristo: «Él es el que bautiza con Espíritu Santo» (Juan 1:33). Este anuncio pone de manifiesto que el bautismo no es solo un acto exterior, sino una experiencia profunda de transformación espiritual. En este sentido, se citó también Romanos 6:4, donde el Apóstol Pablo explica que, mediante el bautismo, el creyente es incorporado a una vida nueva con Cristo.

El bautismo fue integrado por Jesucristo en su Iglesia como un Sacramento fundamental. Hoy, Cristo continúa manifestándose a través del Servicio Divino, de la palabra anunciada, del perdón y de los Sacramentos. Desde la fe, el creyente puede reconocer esta presencia en el altar de la gracia, donde Dios se acerca a los humanos.  El Santo Bautismo representa la limpieza del pecado hereditario y la restauración de la comunión entre Dios y el ser humano. Gracias a ello, el creyente puede dirigirse a Dios y a Jesucristo con confianza.

Asimismo, el Santo Bautismo con Agua, entendido y vivido conscientemente, expresa la pertenencia a la Iglesia de Cristo. Así lo afirma el Catecismo: "Con el Santo Bautismo con Agua, el hombre que cree en Jesucristo y se profesa a Él, es incorporado en la Iglesia de Cristo y de esa manera tiene comunión con Jesucristo". Con la esperanza de que, cuando Jesús se manifieste en su retorno, también se manifieste su comunidad nupcial.

El Evangelista expreso que la bebé bautizada es la quinta generación apostólica en su familia, recordando esa la continuidad en la fe y el fruto de mirar siempre hacia el futuro y educar a las nuevas generaciones en la confianza en Dios. En este sentido, se resaltó el gesto de los padres que llevan a sus hijos al altar de Dios, confiándolos a Él desde el inicio de su vida.

El dirigente de Fuengirola y abuelo de la pequeña bautizada, visiblemente emocionado, recordó el ciclo de la vida y cómo, años atrás, había vivido su propio bautismo, seguido del de su hija y ahora el de su nieta. Señaló que, más allá de cualquier ritual, Cristo se hace presente, tal como Juan lo reconoció y lo aceptó como su Señor. De este modo, los cristianos están llamados a manifestar el amor y la enseñanza de Cristo en su vida diaria.

También secundó la palabra el dirigente de Gibraltar y la Diaconisa en descanso realizó la lectura bíblica de Juan 1:1-14. 

El Servicio Divino finalizó con el encargo un Diácono como responsable de Juventud del Distrito Sur. Se animó a la comunidad a profundizar en la lectura del capítulo 1 del Evangelio de Juan para seguir descubriendo el significado de la manifestación de Cristo ayer y hoy.