Cuando Dios llama

01.02.2026

El domingo 1 de febrero de 2026 se celebró en la comunidad de Fuengirola un Servicio Divino con bendición de bodas de Plata.

«Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron». El texto de Marcos 1:16–18 sirvió como base para la prédica. 

Durante el Servicio Divino, el Pastor Dirigente reflexionó sobre el llamado de Jesús a sus primeros discípulos y su significado hoy. La prédica invitó a tomar decisiones conscientes y a descubrir el propósito que Dios tiene para cada persona.

Un llamado que alcanza a todo el ser

El Pastor Dirigente dio la bienvenida a los presentes, invitándoles a guardar en el corazón una enseñanza, un sentimiento y, sobre todo, una elección. Recordó que la vida es un camino en el que constantemente se toman decisiones y que nada sucede por casualidad.

Tras su paso por el desierto y su encuentro con Juan el Bautista, Jesús inicia su ministerio en Galilea, una región donde la pesca era una de las principales actividades. Allí llama a Simón y Andrés, dos hermanos pescadores que dejan inmediatamente sus redes para seguirle.

Este llamado, explicó el Pastor, no pertenece solo al pasado. Cada persona llega a la casa de Dios por distintos motivos, pero todos están allí porque Dios les ha llamado. Mientras el ser humano solo ve momentos concretos, Dios ve el pasado, el presente y el futuro al mismo tiempo.

Cuando Dios llama, llama a la persona en su totalidad.

Elegir seguirle

No todos reciben ese llamado de la misma manera. Dios ofrece su cercanía y su reino, pero deja la elección en manos del ser humano. Nunca obliga. A veces, cuando todo va bien, se interpreta como bendición; cuando llegan las dificultades, pueden surgir dudas. Sin embargo, el mensaje fue claro: Dios llama porque ama, desde antes del nacimiento y más allá de cualquier decisión personal.

“Pescadores de hombres”

Ser llamados a “pescar hombres” significa compartir con otros lo que se ha recibido y dar testimonio de que Jesús es el camino. Saberlo es una cosa; descubrirlo interiormente es otra.

La llamada de Jesús tiene un propósito divino y conduce a la plenitud de la vida, explicó el Pastor. Otro ministerio de la comunidad amplió esta reflexión, recordando que muchas veces las personas creen, pero se distraen con otras prioridades. Ser “pescadores de hombres” requiere paciencia, entrega y disposición para salir al encuentro del prójimo, llevando esperanza y siendo “sal del mundo”.

Los dos Diáconos de la comunidad también compartieron breves pensamientos, enriqueciendo el mensaje.

Bendición de bodas de Plata

Como parte del Servicio Divino se celebró la bendición de bodas de Plata de un Pastor y su esposa. La pareja recibió una palabra especial de Rut 1:16: «Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios».

Un momento especialmente emotivo que puso de relieve el valor del compromiso, la fidelidad y el caminar juntos en la fe.